Igual, algunos madurgadores ya estaban arriba, por más domingo que sea (me suena...). Como este, que tenía el spiedo funcionando (¡en la vereda!) antes de levantar la persiana
Una vez cumplido mi objetivo en la estación, no tuve más remedio que tomar un petit dejeneur (un desayuno, bah) leyendo una buena novela policial, viendo clarear el día sobre la ciudad helada. ¡Qué feo momento!
Caminé por la Rue Lafayette hacia la Ópera, punto de encuentro con el resto del equipo. Seguro que se quedaron durmiendo, me dije, apurando el paso y pensando que no me quedaría más alternativa que tomarme otro café a solas con mi novela (cómo disfrutaría eso si yo fuera un solitario empedernido... jeje)
Claro que no sabía que mi gente ya estaba ahí: no sólo ahí en la Ópera, sino ahí en mi foto... ¡Vean este detalle!
Ya reunidos, yo sin novela pero igual feliz, nos metimos a que nos rompan la cabeza en el auténtico Café de la Paix, donde comimos cosas como esta:
Luego de arduas deliberaciones -los ánimos enardecidos por la glucosa incorporada-, decidimos meternos en el metro (único tramo bajo tierra del día, hasta la vuelta a casa) hacia nuestro próximo destino: la Isla de la Cité.
Primera visita: la increíble Sainte-Chapelle. Actualmente dentro del Palacio de Justicia (hoy cerrado por ser domingo) este es un edificio gótico cuyos vitreaux lo dejan a uno absolutamente boquiabierto. Sólo piensen que estamos hablando del siglo XIII cuando vean esta foto, que no es ni la millonésima parte de lo que significa verlo "ahí"
Para tratar de transmitirles la magnitud de esto, y de la minuciosidad de estos artesanos medievales, intenté con este detalle, que es sólo la mitad izquierda de la parte inferior del panel central de la foto anterior.
Luego de ahí, a la casa de Quasimodo, a la Catedral de Nuestra Señora de París, más conocida por su nombre en francés, Notre Dame.
Otra maravilla gótica de la misma época. Pensemos que la comenzaron el en siglo XII y la "terminaron" casi 90 años después (bueno, algo es algo...si la hubiera construido nuestro estudio de arquitectura, la inauguraba Miterrand). Fuera de broma, sobrecogedora de verdad.
Luego de unos reparadores omelettes y un croque-madame, visitamos la famosa librería.
Y comenzamos dar unas vueltas por el renombrado Barrio Latino, lleno de callejuelas intrincadas pero atractivas todas.
Más al sur, pasando cerca de la Sorbonne, y luego de revolver en algunos negocios de discos usados (muchos vinilos LPs y simples, y ¡casettes!), llegamos a los Jardines de Luxemburgo. Un muy lindo parque, lleno de parisinos disfrutando de su domingo
En la entrada del parque pudimos observar este curioso fenómeno: una fuente con el chorro congelado. ¿Qué temperatura ambiente se necesita para esto, eh?
Un apartado a propósito del comentario de ayer de Adriano sobre la moda. Lo que yo digo es esto: no encuentro una sola parisina en zapatillas. Vean si no cómo van las chicas a pasear por un parque nevado (ojo, son apenas las que pude sacar... creanmé que todo es así):
Salimos del parque a toda marcha, para llegar al Museo d'Orsay. Llegamos a las 17 hs, miramos el horario, dijimos "¡Zafamos, es hasta las 18 hs!"... Error: las boleterías cierran una hora antes, y de hecho vimos al guardia cerrarnos en la cara... y bueno, "quedará para la próxima".
Un tropezón no es caída, dijimos, y le apuntamos al Hotel de Les Invalides, que lo teníamos pendiente. Llegamos casi de noche, pero aún así dimos la vuelta a su alrededor y pudimos apreciar la construcción en ambos frentes (casi quedamos nosotros inválidos).
Desde ahi, nos fuimos hasta la estación Varenne, donde tomamos el apreciado metro parisino que nos trajo hasta "nuestra" estación: Lamarck-Caulaincourt. Esta estación está justo enfrente de la puerta de nuestro departamento, y tiene la curiosidad de poseer un ascensor que trae al nivel de la calle a ... ¡100 personas! Este hecho, y nuestro departamento, que "de frente" está en un subsuelo, pero que "de costado" está a nivel de la calle (o de la "escalera que hay en la calle" en este caso) da una idea de los "desniveles" que tiene este barrio, situado en una colina. Y si no se entendió, busquen en las fotos que hay algunas desde la ventana del living...
Bueno, este ha sido nuestro último día completo en París. Si Dios quiere, mañana dormiremos en Brujas. La verdad, ¿qué más decir de esta impresionante ciudad? Ahora no sé, pero seguro mañana la estaré extrañando...
























4 comentarios:
Ay, ay, ay, Arito, Arito... me quedé con tu inicio de este relato: el tipo desayunando, solo, leyendo una policial, en una París magníficamente nevada... pero que momento del ogee ee ee ee te!!
Otra cosa: decile a la glamourosa señora francesa que se ve en la foto nocturna de la Torre Eiffel que te devuelva a Lola! Qué pasó con la "galega" madre, transformada en esa petite modèle?
Gracias totales a vos, por este relato de lujo!
Abrazote, FABita
El glamour... está en todos lados! Aunque se cae a pedazos cuando te cruzás con un grone en campera de cuero sin nada abajo saliendo de la playa de Niza... hijo de puta era el famoso "pesebre viviente"!
Me pasé horas buscando un video de Roberto Giordano en una carnicería de Paris y no lo pude encontrar. Les hubiese sido muy útil para aprender a encarar a un comerciante: "como se va misié" o "se matambré"... Una joya que pronto va a vender la Alianza Francesa en DVD para sus postgrados.
Una pequeña corrección sobre Notre Dame. Es cierto que tardaron menos que nuestro estudio de arquitectura, pero al igual que con nuestros locales, pasaron más de 700 años y no está terminada!!! Es uno de los íconos de la arquitectura gótica y sin embargo no tiene puntas porque nunca las terminaron de hacer en esas torres "truncadas".
No sufran cuando dejen Paris. Después de 10 años uno se acostumbra y deja de extrañar. de todas maneras, Brujas es una buena alternativa pa´ paliar tanto sufrimiento.
Mariano
Qué manera increíble de "exprimir" París, queridos!
Inolvidables días....ya. Desde ahora. Como dice Mariano...con los años se van a acostumbrar...je!
Buena llegada a Brujas!
Gaby
No la puedo creer Gorda! Vos tambien viste al Negro en la estampa invernal del Goldo! Flashié y me emocioné.
Gracias por ese look Goldo! Te disfrazaste del más grande!
Besos grandes!!
Good Brujas (que lindoooo! Ya verán)
Adriano
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