Nos estamos manejando con la maravillosa Oyster card. Es una tarjeta que se recarga con efectivo y que permite el acceso a los medios de transporte con un simple y agilísimo procedimiento: apoyar la tarjeta en un sensor. Éste detecta el saldo acumulado en la tarjeta, y descuenta el importe del viaje, que en el caso del tube varía según la estación de entrada y la de salida.
Se supone que la Oyster permite ahorrar dinero (y yo creo que debe ser así, a juzgar por la cantidad de londinenses que la tienen, y que supongo habrán hecho sus números)
Para que tengan una idea de los costos, arrancamos con las 4 Oyster cargadas con £10 cada uno. El día 15 hicimos los siguientes viajes:
- Bus 391 hasta Fulham Broadway (unas 15 cuadras)
- Tube hasta Embankment (en el centro)
- Tube desde Picadilly Circus (centro) hasta Fulham Broadway
- Bus 391 hasta Imperial Wharf
El 16 hicimos:
- Bus 391 hasta Fulham Broadway (unas 15 cuadras)
- Tube hasta Camdem Town (norte de Londres)
- Tube desde Chalk Farm (cerca de Camdem) hasta cerca del British Museum (centro)
¡Y ya fue! Cuando esa tarde, en la estación Tower Hill, quisimos emprender el regreso a casa ya no teníamos saldo suficiente. Quiere decir que tres viajes de bus de unas 15 cuadras más los mencionados cuatro tramos (de diferentes longitudes, es cierto) de tube nos consumieron las ¡ten pounds! (unos u$s 15, o sea más de $50 de los nuestros)
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