viernes, 9 de enero de 2009

Con el mayor de los respetos...

Con el mayor de los respetos, voy a intentar explicar el significado de la expresión "todo me chupa un huevo". A ver...
Cuando uno se levanta en Buenos Aires una mañana invernal y ve en TN que a las 8 de la matina hace, ponele, 6º C, hace una o varias de las siguientes cosas: maldice un poco, se toma un café con leche lo más caliente que puede aguantar, se tira encima cinco frazadas y un edredón, dos bufandas, guantes, gorro, sale a la puerta, se sube al auto, o se zambulle en el subte, al rato emerge del auto o del subte y vuelve a putear por el contraste térmico, camina como mucho 100 metros y llega a su lugar de trabajo, donde aguanta la jornada confortablemente atrincherado, hasta que vuelve a hacer lo mismo (incluyendo las puteadas) pero a la inversa, al volver a casa a la tarde. Desde luego, uno se siente el rubio de Camel luego de semejante odisea.
Ahora, si estás dispuesto a caminar todo el día por la calle, con temperaturas que no pasan el 0º C y encima disfrutar como loco, bueno, eso es que "todo te chupa un huevo".
Queridos amigos, hoy podemos decirles que ese estado de "nirvana climático" es posible. Claro que requiere irse a París y vivir un día de sol como el de hoy, y ver la nieve acumulada en los parques, y las calles heladas, y tomarse un chocolate caliente y un crepe con nutella.











Entonces, cuando la vida te regala una postal como la del sol iluminando la Basílica de Sacre Coeur, podés hasta hacerte amigo del frío, y ...ya no te importa nada. ¡Ya todo te chupa un huevo!
Todo esto es lo que nos pasó hoy, caminando por París.
Pero vamos por partes. Arrancamos temprano recorriendo "nuestro" barrio, Montmartre. Subimos las calles empinadas, y las escaleras (lo que nos sirvió para entrar en calor), y llegamos a Sacre Coeuer.


Impresionante el templo, en el que estaban celebrando una misa, y escuchamos por primera vez una lectura del Evangelio en francés. Eso sí, imaginamos que las gárgolas no habían pasado una buena noche... con el hielito colgando...


De allí, a deambular por las callecitas de Montmartre, llenas de retratistas callejeros y, cuándo no, negocios de recuerdos. Hermoso lugar.



Bajando por la Rue Lepic, pasamos por el bar "Deux Moulins", en donde trabajaba Amelie, la de la peli, y por el legendario Moulin Rouge.


Desde allí, y a pesar de lo que nos dijo una chica a la que consultó Lola en una esquina ("it's like three hour walking from here... really far!"), dijimos vamos igual, y nos largamos a patear hasta el Arco del Triunfo, y allí llegamos, para fotografiarnos junto a este hermoso monumento.


Pero no nos quedamos ahí: ignoramos los Champs Èlysèes (por el momento) y nos mandamos hacia la Torre.
En el camino mirábamos los termómetros de la calle (generalmente las farmacias los tienen) y, a eso de las 15 hs, andaban por los -2,5º C. Así que, Gaby, ya sabés: si querés volver a París, pensalo dos veces si es invierno.
Al final llegamos a la Torre Eiffel. ¿Qué se puede decir de la majestuosidad de esta hermosísima estructura metálica? Ya impacta verla desde abajo, y uno podría darse por satisfecho con sólo "vivir" el tamaño y la belleza de esta maravilla arquitectónica/artística/ingenieril.

Pero como si eso fuera poco, también se puede subir. Y eso fue lo que hicimos, y documentamos con algunas fotitos arriba...




... y abajo, ya de noche pudimos verla iluminada. No sólo eso: aparentemente, los diez primeros minutos de cada hora, la Torre se llena de lucecitas como estrellas que parpadean, lo que aumenta su belleza, si es eso posible. Tal vez se aprecie algo acá.



Y después... ¡a casa! A por una buena sopa, un buen rato escribiendo esto, y ... a hibernar hasta mañana, cuando le haremos frente a los -1ºC de máxima (sí, de máxima) que están pronosticados... ¡au revoir!




2 comentarios:

Mariano dijo...

Tengo la sensación que la vorágine del viaje no les está permitiendo dimensionar el tamaño de lo que están viendo. Sí, se nota que lo están disfrutando a full, pero para los fanáticos de La France esto es SUBLIME, INCREIBLE, FABULOSO... y no se cuantas cosas más podría decir. Sé que, sobre todo tratándose de Paris, todos esos adjetivos puedan sonar medio cursis, pero ¿saben qué?... a mí también me chupa un huevo!
AHora me voy a descansar que mañana tengo que seguir "viajando" y con el frío pronosticado va a ser un día duro.

Mariano

PD: Si vuelven al Arco del Triunfo averigüen en que horarios se puede subir. La vista de Le Champs Elysees desde esa terraza es algo que me quedé muy caliente por poder hacer.

Adriano dijo...

Y claaaaaro papá! Como no te va achupar un egg todo si estás con tu vieja y tus 2 pendexs en ese lugar mágico donde cada mota de polvo desprende una belleza sin fin!!! Que liiindoo! Igual París va a terminar siendo "un flash más" dentro del inolvidable y ya mítico EDNCT! Todavía queda lo mejor! Cuando terminen todo les va a chupar los 2 eggs!!! JAJAJAJA!
Abrazos anti frío!
Adriano, esperando el encuentro....