martes, 20 de enero de 2009

Goodbye, London! Hallo, Berlin!

Finalmente, llegó el día. Y lo relataremos aquí, titulando la entrada con nuestro clásico par de oraciones, de despedida y bienvenida, en los correspondientes idiomas... y bue... es lo que hay.

Luego de una breve recorrida por la parte de atrás de Imperial Wharf, a las 10:30 hs Martin (¡sí, el mismo que estuvo con Agos y conmigo en la cancha!), que es taxista, estuvo con su black cab para arrancar hacia la otra punta de la ciudad, al London City Airport.
Martin resultó no sólo una persona amabilísima, sino también un valioso e improvisado guía turístico de último momento. Así que el viaje a lo largo del Thames fue muy entretenido, y nos contó unas cuantas anécdotas divertidas. En ese viaje sacamos la foto de este edificio, que ya habíamos visto la noche de tormenta en que volvimos de lo de James. ¿Lo reconocen? El lugar es Battersea Park, pero salió en la tapa de un LP de una banda inglesa de los 70…

El London City Airport es un aeropuerto totalmente orientado a los viajes de negocios. En todo el rato que estuvimos, que fue bastante, no vimos una sola persona despachando equipaje: todo el mundo va con el de mano y nada más. De hecho, hasta los aviones son chicos, como pudimos comprobar en la nave de Lufthansa que nos llevó, que no llegaba a las 20 filas de asientos.
El vuelo salió en horario, y fue muy tranquilo.
El suelo alemán nos recibió con un fresquito más importante que el de Londres, pero que para este grupo de viajeros era como para estar en cuero en la pileta.
Llegamos al departamento y nos encontramos con Adriano, el quinto elemento, que nos estaba esperando en la puerta. Luego del emotivo encuentro, tiramos el equipaje, y ahí nomás salimos a recorrer Berlin. Pasamos por la Alexanderplatz, cuya torre impresiona por su altura, y nos devoramos los casi 2,5 km que nos separaban de la Puerta de Brandenburgo. Resultó emocionante esta ahí, pero lo tomamos sólo como un aperitivo: lo hicimos de sacados nomás, y para tener la postal nocturna. La idea es empezar el viaje histórico serio mañana (tenemos mucho material para leer, de guías, y de los mails que nos mandó una amiga que sabe un rato de esta ciudad)







Para volver, nos conocimos con el subte y no tan subte de esta ciudad. Es que tuvimos que tomarnos un tren de una de las líneas “U” (que van por abajo), y otro de una línea “S” (que van por arriba). Muy a pesar de los nombres de todo, llegamos bien.
¿Que qué cenamos? Una boludez… ¡curry! (descartamos un thai porque consideramos riesgoso para nuestro estado famélico leer una carta de comida tailandesa escrita en alemán… alta probabilidad de desvíos entre lo “solicitado” y lo “efectivamente traído”…)
Mañana, ¡que se prepare Berlin, que desembarcó el EDNCT!

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Battersea Park!

Pink Floyd <3

Disfruten Berlin!
Agos, ¿te verás con Co?